El mundo, se encuentra en un estado de transición pocas veces visto en la historia de la humanidad. Con el avance de las tecnologías digitales y una mayor conciencia sobre los riesgos a largo plazo de la contaminación, niños que crecieron viendo al Capitán Planeta combatir a las grandes corporaciones que contaminaban nuestro mundo, hoy son hombres y mujeres que toman decisiones a escala global.

Teniendo esto presente, es que numerosos organismos se sumaron a la causa 0 emisiones que buscaba cambiar la forma de la movilidad, prohibiendo la fabricación de motores a combustión, buscando su reemplazo por tecnologías mas amigables con el planeta. Uno de estos organismos es la Unión Europea (UE), quien había sacado una normativa, que prohibía a las automotrices fabricar, a partir de 2035, automóviles de combustión, buscando su reemplazo por automóviles eléctricos.

Sin embargo, la situación a dado un giro inesperado dado que, la UE, recientemente ha postergado la entrada en vigencia de esta norma.
Analizamos los motivos
Si bien es una decisión tomada la postergación de la entrada en vigencia de la prohibición de fabricación de vehículos que emitan CO2, no se sabe si esta es temporal, para hacer una adecuación mas gradual, o por el contrario, será definitiva.

Lo que si se sabe, es que la misma, responde a presiones de automotrices, alemanas e italianas, las cuales verán afectada, de sobre manera, su estructura de negocios.

En primer lugar, hay que tener presente, que si bien se hicieron avances, la adecuación de la infraestructura de carga, actualmente no es la optima, y en muchos casos genera mas complicaciones que soluciones en la vida de los usuarios.

De la mano con lo dicho en el párrafo anterior, esta el hecho de que los consumidores, son reacios al cambio de tecnología, viéndose bastante limitada la demanda de vehículos eléctricos 100% enchufables y por el contrario, a avanzado mucho la demanda de vehículos híbridos.

Por otra parte, y específicamente hablando de Europa, a las automotrices centenarias les esta costando mucho hacer la transición y para colmo, deben competir con empresas que fueron pensadas específicamente para la fabricación y comercialización de vehículos eléctricos. De esta manera, fabricantes chinos como ByD y norteamericanos como Tesla, se van consolidando en el mercado, haciendo perder mucho terreno, pese a su esfuerzo, a automotrices más tradicionales.

Si bien resta la aprobación de los países miembros de la Unión, la realidad demuestra que tendremos automóviles a combustión por bastante tiempo, lo cual nos demuestra que, para implementar políticas públicas tan extremas, deberían hacerse los estudios pertinentes con todos los actores intervinientes y no dar elocuentes discursos para el aplauso de un sector, que finalmente terminaran terminaran por no cambiar absolutamente nada

