Mientras la formula 1 sigue en estas vaciones obligadas, producto del conflicto belico en Iran y Paises vecinos, y los equios siguen trabajando con la F.I.A. respecto de como seguir este año, las repercuciones de las pocas carreras que pasaron se siguen viendo

El incidente en Suzuka sigue dando que hablar, pero hay dos lecturas bastante claras y opuestas.
Por un lado, Oliver Bearman apunta directamente contra Franco Colapinto. Su queja no es tanto por una maniobra brusca, sino por el contexto en el que ocurrió: una gran diferencia de velocidad entre ambos autos. Según él, eso volvió peligrosa una acción que en otra situación quizás no lo sería. Lo deja claro cuando dice:
“Se cruzó para defender su posición. Con esa diferencia de velocidad, no me dejó espacio. Fue inaceptable”.

Y refuerza la idea explicando:
“Con esa diferencia de velocidad, cualquier movimiento es enorme. Tuve que evitar un choque mucho peor”.
Además, Bearman suma un punto importante: la frustración. Menciona que este tipo de situaciones ya se había hablado entre pilotos, justamente por lo delicado que es el nuevo reglamento:
“Habíamos hablado de respetarnos más. Dos días después pasó esto, por eso me frustró tanto”.
Ahora bien, del otro lado la interpretación es distinta. Dentro de Haas —incluido su jefe de equipo— y en varios análisis externos, coinciden en que Colapinto no hizo nada fuera de lo permitido. O sea, para muchos fue una acción normal de carrera, no una maniobra indebida.
En síntesis: Bearman siente que la jugada fue peligrosa por el contexto y por acuerdos previos entre pilotos, pero tanto su propio equipo como otros observadores no ven responsabilidad clara en Colapinto. Es más una diferencia de criterios que un error evidente.

Si es consultada la opinion de quien esto escribe,creo que el piloto ingles simplemente esta buscando como justificarse luego de destruir un auto de varios millones de dolares

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